Hija de padres amorosos, creció en la zona costera del este de Florida. Graciosa, llena de bondad, compasiva y de mente abierta, cuida de su perrita Allie tan bien como cuidaba a los hijos perrunos de sus vecinos. No era por nada que le confiaban sus amadas mascotas sin pensarlo dos veces.
«Mi hija peluda es Allison, de cariño Allie. ☺ Es una mezcla de border collie, blue heeler y diva.«
A Carly le fascina rehabilitar muebles, porque no hay nada como esa satisfacción de crear algo usando sus propias manos.
«Excepto por la vez que a Allie le dio con pegarle el diente el aparador del comedor de mi madre, ¡eso no se arregla fácil!«
Aunque ella no rehúye de una buena carcajada, a esta chica peculiar no le falta determinación para ir tras lo que quiere, igual que Allie con ese aparador. Como diseñadora gráfica y directora de arte, Carly entró al mundo corporativo americano en el campo del mercadeo con su ojo para el detalle, equipada para conquistar la escena y desplegar su magia.
Ella sabe exactamente lo que aporta, y es verdaderamente maravilloso.
«Soy diseñadora gráfica y directora de arte. ¡El diseño es mi forma de resolver problemas!«
A la gente le fascina trabajar con ella. ¿Quién no querría un miembro de equipo colaborador y confiable? Saber esto le llena de inspiración para seguir haciendo lo que sabe hacer mejor. Siendo humilde y consciente de su entorno, le alegra saber que sus esfuerzos son reconocidos y apreciados, aún más cuando sus clientes, líderes y colegas riegan la voz sin dudarlo.
«Trabajo duro. Me gusta tener retos. No quiero estar aburrida, pero tampoco ocupo más de lo que puedo manejar. Disfruto trabajar en un ambiente de verdadera colaboración.«
Últimamente, ha estado haciendo trabajos relevantes atemperados a estos tiempos. Ella interactúa bastante con escritores comerciales mientras dirige la visión artística de una campaña completa. Desde mostradores de tiendas, comerciales para servicios de transmisión en línea (como Hulu) hasta publicaciones para las redes sociales, su portafolio presenta una nueva dimensión en estos días. Mientras que el diseño para impresos ha sido parte esencial de su carrera, hoy por hoy anda entusiasmada con el mundo digital.
Armada con su espíritu de colaboración, ha trabajado de cerca con aliados creativos para producir diseños atractivos y cautivadores. Sin embargo, nos revela que navegar las políticas y la parcialidad en el mundo laboral le ha hecho endurecer su coraza desde temprano. Al ver todo lo que ha pasado y conquistado hasta hoy, sigue hacia adelante explicando cómo ha desarrollado esta resistencia.
«¡Para mi asombro mi edad es un obstáculo! He notado que mi edad les choca a muchas personas en el entorno corporativo.«
Mientras disfruta de sus últimos años antes de la trentena, aún escucha comentarios escurridizos sobre su edad, «¿Cuántos tienes, 18?» u «Oh, si eres una beba» o peor, «La diseñadora bebé.» ¡El trago agridulce de la agresividad pasiva! Se consuela pensando que hay cosas peores que pasar por esto. Pero ¿por qué tiene que aguantar un profesional bien preparado ser tratado de forma condescendiente?
«Siento que he tenido que ser cuidadosa con la forma en que soy percibida en un ambiente corporativo, porque usualmente soy más joven que mis colegas en roles al mismo nivel. Siento que debo «probar que doy la talla» en esta etapa de mi carrera.«
Sí, ella es joven, pero eso no debería ser un obstáculo en su carrera. Ella se ha esforzado mucho para llegar hasta donde ha llegado. Caramba, puede hacer cosas que otros diseñadores no están necesariamente equipados para hacer y no hay duda de que aporta una perspectiva enriquecedora para el trabajo en equipo. Para superar esto, ha optado por limitar como reacciona y sacudírselo con una risita elegante. Piensa que la mayoría de la gente hace esto por costumbre y no por maldad. Es solo una preconcepción más con la que hay que lidiar. Y lo hace, con una voluntad inquebrantable, practicando la autovaloración, y a veces, soltando una que otra lágrima en privado.
«Tengo metido en la cabeza que, si reacciono de cierta forma, van a pensar que es por mi edad o porque soy mujer.«
Ha tenido que trabajar de forma inteligente emocionalmente por ser mujer. Continuar a pesar de que se dirijan a ella de forma inapropiada, tanto hombres como mujeres, en el trabajo, no ha sido tarea fácil. Enfrentar comentarios objetivadores, ser tratada con tono desdeñoso y sarcástico, le han hecho sentir una presión adicional como mujer en el ámbito laboral. Especialmente, siente que debe evitar mostrar cualquier emoción. Siente que ni puede expresar desagrado en ciertas situaciones porque podría ser interpretado como que es «muy emocional» o «está loca». Pero eso languidece en comparación con lo que le parece aún más frustrante.
«La mayor desilusión como mujer en un entorno corporativo es ser maltratada por otra mujer.«
Esto sube a otro nivel, y es que resulta difícil no sentirse descorazonada cuando otra mujer te habla con desdén, a ti o a otra colega, porque se siente amenazada, porque su posición se lo permite, por el susodicho poder político en la organización o, en fin, a causa de sus propias inseguridades.
«Como mujeres tenemos que apoyarnos unas a otras. Sin excusas. Me encantan las mujeres que ayudan a otras mujeres a desarrollarse.«
Estos retos le han presentado una gran oportunidad de crecimiento. Y es que cuando algo está mal se siente obligada a arreglarlo. Eso juega un papel central en el tipo de persona y de profesional que se enorgullece de ser. En gran medida, porque conoce de primera mano lo que nunca quisiera ser. Ella jamás podría ser de esa manera.
«Siendo completamente honesta, he tenido que dejar de pensar tanto en como me ven los demás y enfocarme en como me veo a mi misma.«
Al darse cuenta de que ha sido muy dura con ella misma en cuanto a su carrera e independencia, ahora entiende que la gente se adhiere a lo que cree saber, a su parcialidad, y juzga a base de sus experiencias limitadas. Nada de eso la detiene de traer su conocimiento sobre el diseño y su valioso peritaje combinado con la actitud amable y colaboradora que la distingue para sacudir sus puntos de vista.
«Estoy requetecontenta conmigo misma. Y eso no es algo que concluí a la ligera.«
Romper con las nociones enraizadas de la sociedad y entender como nos impiden relacionarnos, colaborar y progresar es una carrera que no se puede ganar a solas. Es una tarea individual, pero a la vez colectiva.
Al contemplar el futuro, se propone aprender otro idioma y estudiar sicología. No sorprende, pues quiere aprender nuevas maneras de conectar con otras personas y entender mejor la mente humana y las interacciones sociales. Al tener un sistema de apoyo sólido, que comienza por su familia, y sigue con sus amistades, está consciente de lo valioso que es estar rodeada de personas con norte, inteligentes y motivadoras.
«Son la mejor parte de mí.«
Mientras continúa aniquilando estereotipos con su arte, bondad y madurez, abre puertas para su generación. Sin duda alguna, es toda una titana del diseño.

Antes eran pocos los plazos para las mujeres en el mundo corporativo y por eso las que llegaban a ocupar un puesto de respeto sentían que tenían que defenderlo con uñas y dientes. Aunque esa actitud todavía existe, el mundo corporativo es cada vez más inclusivo y me alegra ver que esa actitud anticuada también será cosa del pasado.
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